martes, 8 de abril de 2014
Mujer joven color pastel.
Una mujer joven cruza la calle con una niña de la mano.
Es delgada, la palabra es flaca. Pelo castaño, suelto, ondulado, encrespado, aspecto descuidado, no sucio. Camina decididamente, con los hombros hacia atrás y las caderas fijas, quietas, sobrias. Su mirada está perdida en el infinito y el gesto de su cara es pensativo, concentrado y serio, las mandíbulas apretadas. Sus piernas delgadas y musculosas se mueven a pasos cortos con una cadencia alta. Su tez es cetrina, pómulos fuertes. Su aspecto en conjunto es atractivo e interesante.
El colegio de su hija está a dos manzanas, cerca del río. Todos los días hace el mismo recorrido, cuatro veces, pero cuando más lo agradece es esta ultima porque significa que el día está acabando.
Dejó en casa sus inseguridades, su soledad, sus pensamientos sin salida. Malos tiempos. Qué bueno sería tener un sueldo, un trabajo, una actividad atractiva, gratificante. Qué bueno sería cambiar de preocupaciones, de sentimientos. Menos culpabilidad y desasosiego, más creatividad y alegría. Qué bueno sería tener menos inseguridades, poder tener la mente más desocupada o al menos ocupada con otro tipo de preocupaciones, más lejanas, menos intimas.
Le gustaría saber qué hacer, conseguir una salida que la hiciera sentirse mejor. Que cada día no transcurriera exactamente igual que el anterior y que el anterior de la semana anterior.
Cuando se dispone al dar la vuelta a la esquina que la sitúa en la calle donde está su casa nota el contacto de una mano que acaricia la parte alta de su brazo.
- ¡Hola!
Los labios de su compañero tocan su mejilla. Y se siente mejor, menos sola. Porque está acompañada. La compañía de ese ser es un bálsamo que la tranquiliza.
Y ambos se encaminan hacia casa con la niña. Y se contarán las cosas que les han sucedido. Desahogaran sus sentimientos y sus inquietudes, el uno con el otro.
No es bueno que la mujer esté sola. No es bueno que estemos solos porque en la soledad los pensamientos negativos se agrandan y se multiplican. La rutina tampoco ayuda.
La soledad no buscada destruye a base de acumular tristeza.
La compañía, el tener alguien en quien refugiarse, a quien contarle, con quien llorar, que la escuche y que la quiera, la salva. Sin eso no podría vivir. No la quedarían ganas.
¡Suerte!
miércoles, 12 de marzo de 2014
Venezuela duele
Venezuela duele, como en otros momentos dolieron otros países cercanos emocionalmente por otros motivos diferentes como Grecia o Portugal.
Deseo con todo mi ánimo que la situación se tranquilice, aunque no lo veo claro a medio plazo.
El chavismo está dejando arrasado un país que no se lo merece, que tiene petróleo y riquezas y cuyo gobierno los está utilizando de forma inadecuada.
Me duele y no se como se puede arreglar la situación.
Quiero dejar aquí este testimonio para el futuro. Para cuando dentro de un año o dos o... quiera saber qué pasó en estos días.
Espero que entonces los venezolanos no estén como ahora y que todo haya sido un mal sueño.
En este video aparece lo único que se ha hablado sobre este conflicto en el Congreso de los Diputados hasta ahora. Sobre un país que habla nuestra misma lengua y al que me unen lazos atávicos que aunque desconocidos son emocionalmente fuertes.
No sé como no estoy "vacunado" sobre estas cosas pero aun me sorprende nuestra falta de solidaridad, la falta de solidaridad e interés de muchísimos de mis conciudadanos.
Me duele decir que tenemos lo que nos merecemos, pero tengo que decirlo.
Fuerza Venezuela, fuerza ciudadanos venezolanos.
lunes, 3 de marzo de 2014
Sanidad Pública
A veces me pregunto porqué hemos apoyado a la marea blanca en la Comunidad de Madrid.
En mi caso la he apoyado porque quería que la sanidad siguiera siendo publica y universal. Pero además me gustaría que fuera de calidad o por lo menos digna. Gratuita no es, pagamos por ella a través de nuestros impuestos. Que no se nos olvide a nadie.
Pero no es de calidad, por lo menos no de la calidad que nos merecemos, no de la calidad que corresponde a lo que estamos pagando por ella. Y no lo será hasta que muchos de sus profesionales dejen de mirarse al ombligo, muchos, demasiados.
Esto lo estoy escribiendo desde el hospital Ramón y Cajal de Madrid donde estoy acompañando a una anciana de 92 años, mi madre. Es una autentica vergüenza en organización y atención general. De la atención sanitaria no tengo nada que decir, imagino que en la mayoría de los casos será al menos buena.
Esto es un laberinto en el que nadie sabe donde está salvo los que trabajan aquí. A mi no me importa caminar quinientos metros o más y subir o bajar pisos, los que sea, aunque sea andando, pero a un anciano o algún tipo de enfermo si. Se merecen que sean tratados por lo menos con dignidad.
Puedo asegurar que si yo fuera uno de esos profesionales intentaría hacer algo para que esto mejorara, para que no sea el caos que es, por dentro y por fuera.
¿Porqué no vuelven a la calle ahora para que se mejore el trato a los pacientes?
No hay que olvidar que estos centros son utilizados en su mayoría por personas enfermas y mayores y en ambos casos no se encuentran en la mejor situación para perderse en ese caos interno y periférico.
Es preciso que los profesionales, todos, se den cuenta que ellos mismos son los primeros que pueden acabar con este sistema sanitario al que hemos apoyado. Y que sean conscientes de que al apoyarles también hemos apoyado sus puestos de trabajo. Todos los puestos de trabajo, los del personal sanitario pero también los del personal administrativo que eran los que quizás tenían mas probabilidades de quedarse en la calle.
Ahora que demuestren que se lo han merecido, que se han merecido el apoyo de los ciudadanos.
viernes, 28 de febrero de 2014
¿Quizá o quizás?
Por si alguien tenía la misma duda que yo.
Ambas están admitidas y significan lo mismo.
Podemos utilizar indistintamente QUIZÁ y QUIZÁS.
Quizá yo prefiera utilizar quizás... y no sé porqué.
jueves, 27 de febrero de 2014
Los neoliberales han vencido.
Si, ya lo han conseguido y, como predije en
este BLOG hace algún tiempo, una mañana me he levantado de la cama y lo he percibido, cuando ya no
hay solución. ¿Habrá sido el debate sobre el estado de la nación de estos días?
Sí, las fuerzas del mal lideradas a nivel
europeo por Ángela Merkel y a nivel nacional por Rajoy, lo han conseguido, con
poca o nula resistencia. Zapatero y los suyos colaboraron poniéndoselo "a huevo". Sólo han opuesto resistencia Ada Colau y la PAH y ¿sabéis
porqué? Porque son los únicos que han aportado inteligencia, organización y un
par de huevos.
Bueno, para ser justos, a nivel de la Comunidad de Madrid, quizás también han resistido algo las mareas blancas y verdes, pero veremos como acaba todo. No me fío. En una de las ultimas mareas blancas de la Puerta del Sol, en la que tuve la oportunidad de estar, eran cincuenta como mucho.
Pero bueno, vayamos al grano.
Ya lo han conseguido. Se han cepillado el 99%
de nuestro tejido productivo de perfil bajo, ese que daba vida a nuestro país y
no solo a nivel económico.
Las multinacionales apátridas y los chinos pueden
ya campar a sus anchas por nuestra soberanía y reconstruir nuestro país como más
les convenga.
Nuestras condiciones y derechos laborales tardarán varias décadas en parecerse a los de hace diez años, si es que alguna vez se consigue.
Nuestra calidad y nuestro estilo de vida están
desapareciendo a marchas agigantadas.
Nuestros hijos tendrán trabajo, pero será un
trabajo de mierda y los de cuarenta para abajo no se como van a pasar sus últimos
años.
Sí, los neoliberales han vencido, han arrasado
nuestro país y nuestro estilo de vida sin resistencia alguna.
Por lo menos que seamos conscientes de ello.
martes, 25 de febrero de 2014
GILIPROGRES
Hace no demasiado leí esta palabra. La leí tal
y como la escribía la amiga de una amiga en Facebook. Y me gustó. La adopté.
Ahora es mía.
Y la escribo y la pronuncio con cariño. Porque
no me es ajena. Porque tengo seres queridos, amigos, a los que se la puedo
aplicar. Buena gente. Ser GILIPROGRE es un "pecado venial" cuando se
es buena gente.
También podría aplicar la palabra GILIFACHA, o
algo similar, a otros amigos. Pero con esa palabra me siento menos a gusto.
Quizás porque si la humanidad solo se dividiera en GILIPROGES y GILIFACHAS y
SOLO pudiera ser una de esas dos cosas, yo elegiría ser GILIPROGRE.
Un GILIPROGRE es aquel que en un momento de su
vida asumió que es "DE IZQUIERDAS" y ya no se moverá, pase lo que
pase, aunque se caiga el mundo. Aunque hoy en día no tenga ningún sentido ser
"de izquierdas" o "de derechas", da igual, nunca se moverá.
En realidad, si lo pensáis, las personas nos
sentimos cómodos con los ESTEREOTIPOS, es tremendamente humano. Nos ayudan a no
tener que pensar, y “no pensar” es “no sufrir”. Solo hay que seguir una estela bien
marcada, la que marca el estereotipo. Si soy "de izquierdas" pienso y
me comporto de una determinada manera, siempre. Así siempre lo haré
correctamente, me sentiré bien y seré aceptado por la gente que pienso que es como yo. Es
muy cómodo ser así y ya sabemos que tendemos a la comodidad y el sosiego
mental. A lo largo de mi vida me he dado cuenta que normalmente los GILIPROGRES
son muy conservadores, pero eso nunca se les puede decir, sería
ofenderles.
Paso a relacionar lo que yo considero negativo
en los GILIPROGRES.
- Los sindicatos "de clase", como dicen ellos, siempre
tienen razón y siempre lo hacen bien. Si en algún momento lo hacen mal es
porque no queda otro remedio.
- Apoyan y votan SIEMPRE a los partidos de izquierdas. Para muchos
de ellos el PSOE es un partido de izquierdas. Craso error.
- Los trabajadores son OBREROS, antes que personas y ciudadanos. Y
los OBREROS tienen que comportarse gregariamente.
- La lucha de clases sigue igual que hace cien años.
- El pequeño empresario, aunque se esté muriendo de hambre para
sacar adelante su negocio, es un EMPRESARIO y por lo tanto es un cabrón lo
mismo que el dueño de un banco o el alto ejecutivo de una multinacional.
- Los EMPRESARIOS siempre son opresores y los OBREROS siempre
oprimidos. Por definición, sin excepciones. Es cuestión de dogma. Son dogmáticos.
- Los partidos de izquierdas siempre hacen las cosas a favor de los
OBREROS. Si hacen una reforma laboral opresora para los ciudadanos es
porque no queda más remedio. Se les “monta” una huelga general y ya está.
- Van siempre a las manis, excepto cuando no pueden (o sea, como
todo el mundo que tenemos inquietudes sociales).
- En su fuero interno cualquier persona de derechas o es un inútil o
un corrupto o un degenerado, por lo tanto hay que despreciarlos siempre y
en cualquier situación. Cualquier cosa que venga de ellos será negativa.
No hay nada aprovechable en ellos.
- Cualquiera que no sea, piense o se comporte como ellos es "de
derechas".
- Los opresores siempre son de derechas. Una dictadura de izquierdas
nunca es opresora, cualquier signo de opresión es propaganda de los de
siempre.
Sus cualidades positivas.
- Son buena gente incapaz de hacer daño a sus semejantes a sabiendas
de que lo hacen.
- Son solidarios a nivel individual. Eso si, NO a nivel colectivo si
les tocan la fibra sensible, sobre todo a los que no participen de su
ideología.
- Suele ser gente alegre, desprendida y divertida. Tienen sus
conciencias muy tranquilas a consecuencia de la militancia en su ESTEREOTIPO.
- No son egoístas, sobre todo a nivel individual.
- Y además mis amigos GILIPROGRES son generosos, cariñosos y con un gran sentido de la amistad.
Pero, claro, a
mi me gustaría más que fueran LIBREPENSADORES, o sea, libres en su pensamiento
y que esa libertad la ejercieran siempre a pesar de los momentos incómodos, difíciles,
que crean desasosiego...
Me gustaría que discernieran quien es honesto
y quien no independientemente de donde esté situado.
Me gustaría que fueran críticos con todos y
con todo.
Me gustaría que siempre, SIEMPRE, estuvieran
del lado del débil y necesitado en detrimento, si es necesario, de sus
sindicatos y partidos políticos.
Me gustaría que se dieran cuenta que el ser
humano está por encima de cualquier ideología.
Me gustaría que por fin comprendieran que la
humanidad (o la inhumanidad) no es una característica de ninguna ideología, es
un valor que podemos adoptar, o no, los seres humanos.
Que la libertad es un bien al que,
desgraciadamente, solo podemos acceder los que tenemos cubiertas las
necesidades perentorias. Que una persona que tiene hambre solo piensa en comer
y dar de comer a los suyos. Para ellos la democracia y la libertad son lujos
que les gustaría poder permitirse.
Y sobre todo, sobre todo, sobre todo... que no
hay nada que nos pueda hacer más libres, solidarios e independientes que el
PENSAR, que el tener UNA OPINION PROPIA, tener ESPIRITU CRITICO.
Finalmente solo añadir que algo muy similar,
pero en sentido contrario, podría decir de los GILIFACHAS, pero a nivel
colectivo me siento mucho más lejos de ellos.
Solo un apunte: lo que menos me gusta de estos
últimos es su EGOISMO y su falta de SOLIDARIDAD, es lo que peor llevo de ellos
y lo que más me duele.
lunes, 24 de febrero de 2014
Risto Mejide y Jose Luis Zapatero en CUATRO (23/02/2014).
Yo pensaba que Risto era un tío preparado e inteligente al que por una vez le iba a ver ensañarse con alguien fuerte y malo y no, como siempre, con los débiles.
Pero no.
Fue un tal para cual. Dos personas que solo piensan en estar por encima del que tienen al lado para, si les es posible, pisarles y humillarles, sin piedad. Eso si, a uno le gusta hacerlo con luz y taquígrafos y al otro por lo bajini, sin que se note, porque él es un gran hombre, solo lo hace por ansias de poder, cuantos más tire abajo mas sensación de poder tiene, más arriba está, menos competidores tiene.
Dos personas que no se destacan por su inteligencia sino por sus trucos, por sus mañas. Dos personas que únicamente viven de la debilidad de los demás.
Son personas con una patología grave en sus personalidades. Lo malo es que una de ellas fue presidente del gobierno en España durante casi ocho años.
El otro, Risto, mi gran decepción, es simplemente un pobre hombre con humos de grandeza, que se cree que por haber pateado a muchos infelices que se han puesto a sus pies es ya un pateador importante. Nada más lejos de ello, la entrevista de ayer lo prueba.
Salen por la puerta de toriles las dos vaquillas asustadas. No se si más el uno que el otro, pero ambos asustados.
Risto hace bobas preguntas incisivas, jejeje, pone un gesto de aguda inteligencia con el que hace más el ridículo que cualquier otra cosa. Zapatero que aun está a la defensiva, porque, claro, su no demasiado desarrollada inteligencia no le da para más, pone ese gesto serio de concentración de "jooder que preguntas más importantes me estás haciendo". Realmente está echando las redes al pobre Risto, que se va confiando y va picando el anzuelo, aunque no deja de estar tenso (un brillo de sudor en el entrecejo le delata).
Ahí están estos dos memos aprovechados, empavaos. Hasta que Risto hace la pregunta incorrecta que Zapatero está esperando y... a partir de ese momento le vapulea, le vapulea verval y gestualmente, la comadrija ha salido de su madriguera acorralando a la victima sin piedad. A partir de ese momento ya no hay entrevista.
Que hayamos tenido a ese tío de presidente durante 8 años... Bueno, claro, así nos ha ido.
Risto vete a tu casa, dedícate a machacar a esa pobre gente que no le queda otro remedio que aguantarte.
Despreciables los dos.
Comentario final. Al mismo tiempo en LA SEXTA está Jordi Evole, pura inteligencia, puro saber hacer, ...casi nada. ¿A quien se le ha ocurrido ponerlos a la misma hora? porfavor...
jueves, 20 de febrero de 2014
Hoy han dado la noticia de que Facebook ha comprado WHATSAPP y no me ha gustado nada.
Para mi una y otra son algo opuesto y desde luego si me dan a elegir me quedo con WHATSAPP.
WHATSAPP es: sencillez, eficacia, fiabilidad
Facebook es: complejidad, oscuridad, desconfianza
No me gustaría que la primera transicionara hacia lo que es la segunda.
Claro, que parece que todas las cosas en el mundo están siguiendo ese mismo camino.
jueves, 13 de febrero de 2014
Mi tía
Fue una mujer buena. Disfrutó de la vida y eso
me tranquiliza en estos
momentos. Fue la mejor hermana, tía y abuela.
Todo el mundo que la conoció la quiso. Era
alegre y cariñosa. La recuerdo siempre de buen humor, aunque tuviera mucho que
hacer, aunque estuviera cansada después de un largo día de trabajo, ya fuera de
los que se pagan con dinero o con cariño en el mejor de los
casos, porque jamás fue interesada.
Aprendí de ella muchas cosas: Que no debía ser
rencoroso ni interesado porque son defectos terribles que hacen daño a la gente
que te rodea y a la larga a ti mismo. Que hay que intentar disfrutar de la
vida todo lo que se pueda porque no siempre hay segundas oportunidades. Que hay
que ser tolerante y respetuoso para con los demás. Que no se debe preenjuiciar
la vida de los demás porque realmente no se conocen todos los detalles. Que hay que ser
independiente, porque se puede ser cariñoso y fiel y además independiente. Y un montón
de cosas más.
Recuerdo mi alta adolescencia, cuando volvía a
casa por las noches, a las diez y media o pocos minutos más tarde, y como casi siempre me esperaba un enorme filete de novillo muy poco hecho y un gran plato de patatas fritas crujientes, hechas con el
mayor amor que se puede hacer algo. Lo hacía a costa de su tiempo de ocio o de descanso, porque a causa de
ello no podía descansar cómodamente sentada en un sillón como el resto de la
familia y en segundo lugar porque la obligaba a acostarse tarde. Era generosa
como pocas personas he conocido.
Tenía un carácter fuerte, tormentoso,
apabullante, cuando se enfadaba, cosa que sucedía poquísimas veces. Gritaba, se
ponía roja, fuera de si, pero a los cinco minutos ya se le había pasado y te
hablaba con tal dulzura que se te olvidaba todo en un instante. Ni una sola vez
en todas esas cortas y tormentosas broncas que tuvimos, que no serían más de
una al año, ni una sola me echó nada en cara, nada de nada. Me vienen muchos más
bonitos recuerdos de ella, tantos que me es imposible traerlos todos aquí. Si una
persona no muere realmente mientras alguien la recuerde, mi tía no morirá al menos hasta que yo no desaparezca.
También la recuerdo con mi hijo, era muy
pequeño, dos, tres años, la llamaba tita como yo, ya estaba jubilada, tendría cerca
de los setenta, y en el jardín de casa de mis padres jugaba con él, en el
suelo, a su altura, a lo que fuera, chapas, fútbol, con los playmobil, al
escondite ingles, al otro escondite, ... Jugó con él como solo lo hizo su
madre. Era como un hada jugando con un niño, haciéndole feliz. Que lástima que
en aquellos momentos no hubiera la facilidad que hay ahora para hacerles una peli y recordar esos momentos.
Con su hermana, mi madre, qué decir. Se
llevaban casi tres años. Era la hermana mayor y la protegía, aunque fuera
dejándose dominar por ella. Siempre estuvo a su lado, siempre vivieron juntas,
los 92 años que tiene mi madre. ¿Os podéis imaginar una convivencia de tanto
tiempo? No puedo decir que no discutieran, pues mi madre, que también es muy
buena, tiene un carácter más ágil y dominante y mi tía más tranquilo y
testarudo. Pero toda la vida, ante las adversidades, ya fueran grandes o
pequeñas, siempre se apoyaron, tan solo les bastaba una mirada. Guardo en mi
mente y mi corazón muchas de esas miradas. Qué difícil tiene que ser esto para
mamá, qué difícil.
Mi padre era su cuñado, claro, y en caso de
conflicto con mi madre la razón para mi tía siempre
estaba del lado de su hermana, excepto casos muy excepcionales. Aunque también, salvo casos excepcionales, uno o dos en toda
mi vida y por motivos realmente importantes, nunca se puso en medio de sus disputas. Yo era un tercero y me enteraba de ese apoyo, claro, porque participaba en sus conversaciones con otros terceros oyéndola comentar cosas con mi abuela o alguna otra persona de mucha, mucha confianza. La
convivencia debió ser difícil tanto para mi padre como para ella, pero la
receta utilizada aunque complicada suele ser muy fiable: mucho respeto, mucha tolerancia, mucha paciencia y finalmente también mucho amor a mi
madre y a mí, por parte de ambos.
Mi tía ha fallecido soltera. He visto fotos suyas
de joven y era muy guapa y buena moza
(cuando veo sus fotos antiguas entiendo perfectamente esa expresión) y tenía
una sonrisa de cine. Tuvo un novio desde jovencilla, los padres de él tenían
una farmacia en la calle Argumosa, pero la dejó después de catorce años de
noviazgo. Adujo que sí, que la quería mucho pero no para casarse con ella. Parece
ser que era una buena persona pero con un carácter muy gris. Quizás a veces la
vida es sabia y hace lo mejor para todos aunque en esos momentos no nos demos
cuenta. Una mujer con las ganas de vivir y la alegría de mi tía…
Trabajó en la Federación Española de Fútbol
por las tardes y por la mañana en la Sección Femenina de la Falange mientras
duró. Pero que nadie se equivoque, nunca fue una facha, quizás en algún momento
de su vida fue falangista, sí, pero de los del principio, de los idealistas. No
solo nunca hizo daño a nadie sino que ayudó a muchísima gente a lo largo de su
vida, siempre que encontró a gente que la necesitara.
Era católica, muy católica, pero nunca
meapilas. Iba todos los domingos a misa, en su época guardaba ayuno y
abstinencia cuando la iglesia católica indicaba que había que hacerlo, pero
nunca criticaba las ideas de los demás, siempre fue tolerante con eso y con
todo.
Se lo pasó bien, disfrutó de la vida en la
medida que pudo. Disfrutó de innumerables amigos que siempre querían contar con
ella para cualquier cosa. Me contaba mi madre que muchas veces al salir del
trabajo en la Federación, a las nueve de la noche, se iba a casa de su amiga Chita
donde se juntaba gente famosa de aquel momento para hacer tertulias y volvía a
casa sobre la una de la mañana para madrugar al día siguiente e ir al trabajo.
Chita era una modista de moda que vestía a las famosas de entonces y que vivía
y tenía su taller en un ático enorme cerca de Atocha. En una de esas conocí a
Carmen Sevilla cuando era joven y me quedé flechado del todo, tendría ocho años
y me enamoré por primera vez en mi vida. Nunca se me olvidará lo guapa que era,
lo bien que olía y la sonrisa que me regaló antes de su beso. No se porqué pero
tengo un fuerte recuerdo de esa escena y siempre en blanco y negro.
Como ya he dicho tenía multitud de amigos y
amigas con los que salía al teatro, a cenas, a fiestas, a viajes. Fumaba algo,
más como esnobismo de la época que como otra cosa, y la gustaba el vino, la
cerveza, el cava y tomarse alguna copita, alternar como decía ella.
Por si fuera poco fue una gran cocinera, a
alguien le podrá parecer una tontería que incluya esto aquí, pero es que lo fue
aunque nunca presumiera de ello, eso sí, se notaba que se sentía orgullosa
cuando se lo decíamos.
En el ámbito familiar mi tía era la que hacía
la compra. También era la que cocinaba, junto con su madre mientras vivió.
Según mi abuela fue haciéndose mayor, mi tía fue asumiendo el papel de cocinera
única. Me llevaba a cole por las mañanas hasta que tuve diez años y ya fui yo
solo. Recuerdo tardes de domingo en las que hacia fuentes de empanadillas,
bartolillos de crema pastelera (que también hacía ella) y rosquillas. Hacía las
tartas para mi cumpleaños. Era una mujer dinámica y lo hacia todo con alegría,
no tenía pereza.
Yo la quería muchísimo, era como otra madre
para mí. Cuando pasaba mucho tiempo fuera de casa, por ejemplo en las
vacaciones de verano, me entraba una gran alegría al volver a verla, cuando oía
su voz en la puerta salía corriendo pasillo hacia delante y de un brinco me
colgaba a su cuello mientras ella sonreía, me hablaba y me advertía que la iba
a partir el cuello. Nos llenábamos de besos mientras me sonreía. Alguna vez
cuando era muy pequeño la he regalado en el día de la madre. Siempre la llamé TITA
y ya cuando éramos los dos más mayores también MERCHINDITAS, mi tía se llamaba
Merche. Ella llamaba NENA a mi madre, se lo llamó hasta el último día.
Cuando yo nací ella tenia 33 años, o sea viví toda
su juventud, su madurez y su vejez. Según fui haciéndome mayor, en la época de
los filetes y las fuentes de patatas, me daba dinerillo para que me comprara
ropa o para que fuera a sitios con mis amigos, siempre generosa y pendiente de mí.
Mas adelante, cuando me casé y me fui de casa,
progresivamente, según se fue haciendo mayor, comenzó a ir más con mis padres.
Iba con ellos de vacaciones de verano, algunas veces al extranjero, recuerdo un
precioso viaje a Cuba según me contaron, un viaje a Estados Unidos, a la costa
Este, en el que nos encontramos en Nueva York a nuestra vuelta de la costa
Oeste, y muchos más. Y ese tipo de vida, una familia de tres que vivía junta,
se alargó hasta el final. En la primavera de 2013 estuvo en El Palasiet de
Benicasim con mi madre, como tantas veces estuvieron los tres, una vez que mi
padre ya no estaba. Y ese mismo verano, ya con 95 años cumplidos en Julio,
estuvo en Guardamar de Segura de vacaciones con mi madre. A Nines y a mi nos
invitaron a pasar unos días con ellas y con Sole que la cuidó con tanto cariño
durante esos días.
Pasó toda la terrible enfermedad de mi padre
junto a su hermana y debió ser enormemente duro para ella, pues, aparte de
verla sufrir, lo único que podía hacer era aguantar sus desahogos en silencio
en un ambiente cerrado, opresivo y triste. Más generosidad, más amor.
Podría contar tantas cosas buenas y bonitas
sobre ella… y solo voy a contar una más, para no acabar este recuerdo con algo
tan triste. Se trata de algo no solo de ella sino del ambiente familiar en mi
casa al que tanto contribuyó.
En mi casa en Navidades siempre hubo de todo,
de todo, incluido mucho amor del bueno, y tradición y felicidad y alegría a
raudales. Recuerdo que siempre hubo turrón de muchos tipos, mazapán, guirlache,
peladillas y piñones, polvorones, pasas y ciruelas e higos secos, un desparrame
de dulces. Mi tía era muy golosa y la encantaba el cava, pero nadie se puede
imaginar cuanto. Siempre había también algo que a mucha gente le puede extrañar
ahora, pero era así: bebidas alcohólicas dulces o lo que aquí se llaman
licores. Cuatro no faltaban nunca Cointreau,
Benedictine, Calisay y Curacao. Sí,
curioso, pero a mi una navidad sin al menos uno de estos licores me resulta
extraña, y eso que muchos de ellos son difíciles de encontrar, son carísimos y
han degenerado su calidad. Mi madre se encargaba de los adornos, entre los que
no faltaban un nacimiento y un árbol de navidad de verdad, comprado en la Plaza
Mayor. Mi tía y yo ayudábamos en la decoración. Mi tía y mi abuela, mientras
vivió, preparaban siempre las cenas de Nochebuena y Nochevieja. Recuerdo que
había cosas que podían variar: cordero, angulas, canapés de salmón y sucedáneo
de caviar, besugo, lombarda,… pero lo que siempre hubo, y para mi las navidades
no lo son sin ello, es cardo con bechamel y ¿sabéis quien lo hacía siempre? Mi
tía y la salía para chuparse los dedos. Cuando entrabas en casa en Nochebuena
ese olor impregnaba la casa. Estos últimos años por circunstancias de la vida
no he podido, pero en cuanto vuelva a poder, las Navidades volverán a ser para
mi el cardo con bechamel de mi tía, de mi querida tita, de mi
Merchinditas.
Tita, te quiero, nunca te olvidaré y ten por
seguro que si no hubieras existido yo no sería lo que soy. Seria una persona
peor, más incompleta, más gris, más triste, menos libre, mas acomplejada y menos espontánea.
martes, 11 de febrero de 2014
Papá
Hola papá, buenos días, solo recordarme, aunque sea un día más tarde, que te quiero.
Quizás te entienda un poco más, aunque aun no lo haya conseguido del todo.
Estos días he tenido la oportunidad no buscada de pensar mucho en otros tiempos, en mi niñez, adolescencia y juventud y he tenido muchos flashes en los que evidentemente aparecías. Un revivir experiencias no olvidadas pero muy escondidas que me han dado pie para pensar en muchas cosas, quizás de una manera algo inconexa.
Bueno, lo dicho, que te quiero, que siento enormemente que cuando de adulto empezaba a sentir tu cariño es cuando empezaste a desaparecer, bueno, te empezó a desaparecer el destino. Pero la vida es como es, no es siempre como nos gustaría y he de decir que disfruté de ti unos pocos años de una forma muy intensa.
Seguiré pensando papá.
jueves, 6 de febrero de 2014
Vichyssoise "MadredeAna"
Ingredientes
Proceso
-
4 o 5 puerros
-
½ litro de leche entera
-
2 o 3 patatas
-
Mantequilla
-
½ calabacín
-
Pimienta
-
Caldo de pollo
-
Un paquete pequeño de
nata líquida
-
Aceite de oliva normal
-
Sal
Proceso
Se pican puerros en trozos muy pequeños y se fríen en aceite de oliva en una olla, pochandolos bien a fuego lento.
Una vez que estén los puerros blanditos y un poco dorados se echa por encima de ellos el medio litro de leche,
las patatas troceadas, la mantequilla al gusto, el medio calabacín pelado y en trozos, un poco de
pimienta recién rallada y sal al gusto.
Se cuece a fuego
muy lento durante 1 hora, con la cacerola tapada o casi tapada. Si veis que se consume el liquido id echando un poco de caldo de pollo.
Finalmente se echa la nata liquida, se bate bien en la batidora y se toma. Yo lo prefiero frio pero hay a quien le gusta caliente.
martes, 4 de febrero de 2014
Mi cumpleaños
El pasado miércoles día 29 de Enero fue mi
cumple, ya pasó y como siempre han sido unos días muy bonitos, me han gustado
mucho, he disfrutado e incluso en algún momento me he emocionado, como siempre.
Este año tengo alguna persona muy querida,
mucho, muchísimo, a la que no se si voy a ver en mi próximo cumpleaños, eso es
duro y prefiero no pensar en ello, pero está ahí y no lo puedo evitar. Si, ya
se que eso me puede ocurrir con cualquiera incluido yo mismo, pero...
Recibí felicitaciones de todas las personas
que quiero, bueno, quizás me faltó alguna, pero no importa, sigo queriéndolas.
Eso no va a hacer mella en mí (ni en mi cariño por ellas).
Ese día disfruté en persona de Nines, mi hijo
y mis mamis. Los quiero y me quieren, es mi familia, somos muy pocos, pero es
mi núcleo duro de amor.
En persona me felicitó María.
Por teléfono me felicitaron mi gran amigo
Sele, mi querida Mariangeles, Begoña y Paloma.
Mario y Mari Carmen, a los que tanto quiero y a los que tanto debo, me llamaron pero no pudieron comunicar conmigo porque tenían un numero de telefono incorrecto. Un beso muy fuerte para cada uno, lo dicho, os quiero.
Mario y Mari Carmen, a los que tanto quiero y a los que tanto debo, me llamaron pero no pudieron comunicar conmigo porque tenían un numero de telefono incorrecto. Un beso muy fuerte para cada uno, lo dicho, os quiero.
El guasap me recordó el cariño de Raquel,
Carmen, Irene, Clau, Alejandro, Lau, Yoli, Montse, Vir, Luis, Kiko, Juan, Nines
Madrid, Miguel, Pablo, Anita, Anabel y Milagros, Elena, Mar, Pedro, Hugo,
Susan, Lara, Maribel, Celia, Montsita, El Maestro y por supuesto mi gran amigo
Pepe.
Facebook me trajo el cariño de Marisol,
Paquita, Maria Imelda, Alberto, Isma, Susana, Maribel, Ana y, por supuesto, mi gran
amigo del otro lado del Atlántico, Rómulo.
El jueves lo celebré en Vicalvaro, en familia.
El viernes tuve una reunión de amigos que
nunca podré olvidar, está guardada en la caja de los recuerdos importantes,
comenzamos Nines, Raquel, Vir y yo, pronto llegaron Alejandro y Miguel y al
final vinieron prácticamente todos aunque solo me habían confirmado Clau, Irene
y Hugo. Celebramos nuestro cumple Hugo y yo en la Taberna de Antonio Sánchez. También
vinieron finalmente Mar y Pedro, cosa de la que no estaba seguro, y fue también
un momento emocionante. Terminamos en los Ojos Negros como tantas veces.
Me hicieron regalos muy bonitos, pero
cualquier regalo lo es. De todas formas fueron muy bonitos. Entiendo que
entiendan, sin embargo, que el mayor regalo fue su presencia y su cariño.
Como habréis podido comprobar soy una persona
muy afortunada porque el calor de la amistad no me faltó, qué suerte tengo.
Finalmente decir que cumplí los años que he vivido
desde que nací. Ese número, que ya empieza a ser importante, lo conoce toda la
gente que quiero que lo conozca, pero es poco importante, realmente tengo la
edad que cada uno me atribuís, esa es la verdad, la que realmente me importa,
la que la gente pensáis que tengo. Podéis creerlo o no pero siento que tengo
menos años que hace 15. De verdad, realmente es así, estoy más vivo que
entonces.
Muchas gracias a todos, sin vosotros no sería
yo, no sería nada, no existiría. Os quiero a todos.
La gran estafa americana
Estuve viendo el sábado pasado "La gran estafa americana (American Hustle)”, una peli que tiene muchas nominaciones a los oscars.
Es del mismo director que “El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook)”, David O. Russell, una película que me gustó mucho pero no tanto como esta. Ambas tienen en común que son divertidas, interesantes y sobre todo distintas. Distinto a tanta bazofia como se hace ahora.
Me gustó mucho, mucho, mucho. Hacía tiempo que no veía una peli que me gustara tanto. La historia y la trama están bien. Incluso hay situaciones que te hacen pensar... en serio. Tiene momentos de humor, momentos dramaticos y momentos de intriga. Pero quizás lo que mas me gustó son los personajes y la forma en que está contada.
A los personajes los vas conociendo según va transcurriendo la acción, según van haciendo cosas, sus reacciones y sus hechos. Nadie te cuenta del todo cómo realmente son ni desnudan totalmente en la pantalla su forma de ser. Lo mismo que ves que hacen una cosa, podrías pensar que van a hacer todo lo contrario, pero te lo crees igual que te creerías lo contrario. Sus reacciones son imprevisibles y eso te hace estar continuamente pendiente de la trama porque no sabes, no tienes ni idea, de lo que va a suceder.
Pocas cosas de las que ocurren te las esperas, otro atractivo importante, yo creo que estamos todos hartos de las pelis en las que sabes qué va a suceder casi desde que comienza.
Muy buena interpretación de Christian Bale (Batman) y Jennifer Lawrence (El lado bueno de las cosas) dentro de los dos mejores personajes de la peli para mi gusto, aunque nunca sabré si son siempre los buenos personajes los que se corresponden con las mejores y más creativas interpretaciones o al revés. Cualquier parecido físico entre el Bale de esta peli y el de Batman es pura coincidencia, una gran creación para un gran actor.
También interpretan muy bien unos personajes fantásticos Amy Adams (La duda), Bradley Cooper (también en El lado bueno de las cosas) y Jeremy Renner.
Ahhh, y una sorpresilla de Robert de Niro, jooooder que bueno es. ¿os habéis dado cuenta que dice más con la mirada que con lo que habla?
Como ya he dicho unos personajes buenísimos con vida propia, como es la vida real, una gran interpretación, un muy buen guión, una buena historia y finalmente una banda sonora que me ha encantado, para escuchar muchas veces.
Os la recomiendo.
viernes, 3 de enero de 2014
BUENOS DIAS (Gabriel Celaya)
BUENOS DÍAS
Gabriel Celaya
(Paz y concierto - 1952-1953)
Gabriel Celaya
(Paz y concierto - 1952-1953)
Son las diez de la mañana.
He desayunado con jugo de naranja,
me he vestido de blanco
y me he ido a pasear y a no hacer nada,
hablando por hablar,
pensando sin pensar, feliz, salvado.
¡Qué revuelo de alegría!
¡Hola, tamarindo!,
¿qué te traes hoy con la brisa?
¡Hola, jilguerillo!
Buenos días, buenos días.
Anuncia con tu canto qué sencilla es la dicha.
Respiro despacito, muy despacio,
pensando con delicia lo que hago,
sintiéndome vivaz en cada fibra,
en la célula explosiva,
en el extremo del más leve cabello.
¡Buenos días, buenos días!
Lo inmediato se exalta. Yo no soy yo y existo,
y el mundo externo existe,
y es hermoso, y es sencillo,
¡Eh, tú, gusanito! También hablo contigo.
¡Buenos días, buenos días!
También tú eres real. Por real, te glorío.
Saludo la blancura
que ha inventado el gladiolo sin saber lo que hacía,
Saludo la desnuda
vibración de los álamos delgados.
Saludo al gran azul como una explosión quieta.
Saludo, muerto el yo, la vida nueva.
Estoy entre los árboles mirando
la mañana, la dicha, la increíble evidencia.
¿Dónde está su secreto?
¡Totalidad hermosa!
Por los otros, en otros, para todos, vacío,
sonrío suspensivo.
Me avergüenza pensar cuánto he mimado
mis penas personales, mi vida de fantasma,
mi terco corazón sobresaltado,
cuando miro esta gloria breve y pura, presente.
Hoy quiero ser un canto,
un canto levantado más allá de mí mismo.
¡Cómo tiemblan las hojas de pequeñitas y nuevas,
las hojitas verdes, las hojitas locas!
De una en una se cuentan
un secreto que luego será amplitud de fronda.
Nadie es nadie: Un murmullo
corre de boca en boca.
Cuando canta un poeta como cantan las hojas,
no es un hombre quien habla.
Cuando canta un poeta no se expresa a sí mismo.
Más que humano es su gozo,
y en él se manifiesta cuando calla.
Comprended lo que digo si digo buenos días.
He desayunado con jugo de naranja,
me he vestido de blanco
y me he ido a pasear y a no hacer nada,
hablando por hablar,
pensando sin pensar, feliz, salvado.
¡Qué revuelo de alegría!
¡Hola, tamarindo!,
¿qué te traes hoy con la brisa?
¡Hola, jilguerillo!
Buenos días, buenos días.
Anuncia con tu canto qué sencilla es la dicha.
Respiro despacito, muy despacio,
pensando con delicia lo que hago,
sintiéndome vivaz en cada fibra,
en la célula explosiva,
en el extremo del más leve cabello.
¡Buenos días, buenos días!
Lo inmediato se exalta. Yo no soy yo y existo,
y el mundo externo existe,
y es hermoso, y es sencillo,
¡Eh, tú, gusanito! También hablo contigo.
¡Buenos días, buenos días!
También tú eres real. Por real, te glorío.
Saludo la blancura
que ha inventado el gladiolo sin saber lo que hacía,
Saludo la desnuda
vibración de los álamos delgados.
Saludo al gran azul como una explosión quieta.
Saludo, muerto el yo, la vida nueva.
Estoy entre los árboles mirando
la mañana, la dicha, la increíble evidencia.
¿Dónde está su secreto?
¡Totalidad hermosa!
Por los otros, en otros, para todos, vacío,
sonrío suspensivo.
Me avergüenza pensar cuánto he mimado
mis penas personales, mi vida de fantasma,
mi terco corazón sobresaltado,
cuando miro esta gloria breve y pura, presente.
Hoy quiero ser un canto,
un canto levantado más allá de mí mismo.
¡Cómo tiemblan las hojas de pequeñitas y nuevas,
las hojitas verdes, las hojitas locas!
De una en una se cuentan
un secreto que luego será amplitud de fronda.
Nadie es nadie: Un murmullo
corre de boca en boca.
Cuando canta un poeta como cantan las hojas,
no es un hombre quien habla.
Cuando canta un poeta no se expresa a sí mismo.
Más que humano es su gozo,
y en él se manifiesta cuando calla.
Comprended lo que digo si digo buenos días.
INSTANCIA (Gabriel Celaya)
INSTANCIA
(Gabriel Celaya)
Etceterísimo Señor:
Yo, Gabriel Celaya, aspirante a poeta,
Yo, Gabriel Celaya, aspirante a poeta,
que pase lo que pase siempre estoy donde estoy,
visto su tal y cual del tantos y adelante,
le digo a usted que no.
Confieso que he clamado mi verdad hasta en verso,
mas también Don Quijote dijo: «Yo soy quien soy»,
y al ser era un «nosotros», y al decir, se cumplía,
y al hacernos, se hacía, como en él me hago yo.
Soy sin remedio español.
Soy humilde, soy digno, las dos cosas a la vez.
Soy como el pueblo, invencible.
Suplico en consecuencia, Señor, que no me acuse
si aún hace tanto ruido mi viejo corazón.
Esa explosión que le asusta, sólo es un grito de amor.
Dios le coja confesado. Yo ya di el «sanseacabó»;
mas, por si acaso, aún disparo mi sagrada indignación.
Fecho y firmo en tierra vasca con la sangre de Unamuno,
con lo uno que es lo humano de un unánime clamor,
y suplico a Vuestra Eso: ¡déjeme ser español!
lunes, 30 de diciembre de 2013
2014
2013 vete a tomar por culo (con perdón) y, eso sí, sin acritud.
2014 te esperamos con ilusión.
A todos mis amigos os deseo un feliz, sano y alegre NUEVO AÑO.
¡Os quiero!!!
viernes, 20 de diciembre de 2013
Mi cuento de Navidad 2013.
Este es mi humilde cuento de Navidad que quiero regalar a mi familia (en la que incluyo a Nines y la suya y también a Bego y la suya), a mis amigos, a todos mis amigos que son muchos, de lo que me siento muy orgulloso. A los que veo con mucha frecuencia, a los que hace algún tiempo que no veo y a los que hace mucho pero guardo en un trozo importante de mi corazón. ¿Qué sería del mundo sin la amistad?. Y a todas las personas buenas, que son muchas, la mayoría.
A los otros NO, los que son malos y se comportan deshonesta y ruinmente NO. Con esos no quiero nada. Bueno, si, que desaparezcan.
.....----- oOo -----.....
Cuento de Navidad.
Hacía un frío intenso, tanto que al entrar en
la tienda para comprar el pan se dio cuenta que no podía hablar, su cara, sus
mandíbulas no reaccionaban. Se quedó parado durante una decena de segundos, sin
poder reaccionar, callado y parado, mirando hacia lo que había a su alrededor
pero sin darse cuenta realmente de lo que sucedía.
Transcurrido ese tiempo pasó al
interior, donde estaban las estanterías del supermercado. El pan estaba junto a
la bollería, al fondo del todo, a la izquierda de la pescadería.
De repente escuchó un ruido sordo, como si algo se
hubiera caído al suelo. Se volvió y vio a una señora mayor, bajita y delgada
que se agachaba a recoger medía docena de huevos desparramados por el suelo. La caja de plástico en la que estaban se había roto y
varías yemas de color amarillento anaranjado manchaban el linoleum. Una niña de unos cuatro años estaba en cuclillas a su lado jugando
con la viscosidad de lo derramado.
- No las toques Clara, te vas a poner perdida.
Se acercó a ellas y se agachó para ayudarlas y
claro, se pringó también.
Pronto llegó una empleada con utensilios de limpieza y un gran rollo de papel blanco para las manos de la señora.
- Vaya diablo, tan pendiente
estaba de ella que he tropezado y se me han caído los huevos.
- No se preocupe señora, pero tome, límpiese y
séquese bien -la dijo acercándola un nuevo trozo de papel-.
Al darla la toalla improvisada notó
que tenía las manos heladas, tan frías como templada era esa mirada que salía de
unos ojillos pequeños de un bonito color miel. Vio como agarraba fuertemente a
la niña de la mano, ajustándola contra su abrigo. Iba regañándola con suavidad
pero con firmeza.
- ¡No te vuelvas a soltar de mi mano!
Vio como se acercaban de nuevo al estante
de los huevos para coger otra media docena. Se aproximó y le dijo a la señora que
esta vez no se le iban a caer, que él mismo se los llevaría hasta la caja.
Como eran días de Navidad había grandes colas para pagar y mientras aguardaban la señora le comentó que la niña era su nieta,
hija de una de sus hijas que estaba trabajando en una suplencia de dos
días que le había salido en la limpieza de un hospital. Que Clara era muy
traviesa y sobre todo demasiado consentida y eso no podía ser. Que iban a
comer un par de huevos con patatas fritas y como en el paquete había
seis... pues podía juntarse con ellas, le invitaban encantadas y así, además, podía ayudarlas a cambiar una bombilla de una lámpara.
Era veintiuno de diciembre, hacía un día soleado y bonito aunque con un fuerte viento que hacía que la sensación en
la calle fuera, como ya he comentado, de un frío intenso.
Aceptó la invitación con la condición de que
él llevaría el postre. Se fue un momento de la cola y cogió una madura piña
tropical.
Al cabo de un buen rato llegaron al fin a la
caja y pagaron.
Vivían en un primer piso de una casa cercana.
Nada más entrar entendió el porqué de las manos tan frías de la señora, el
ambiente era gélido. A la izquierda estaba la cocina y a la derecha se veía un
pasillo con cuatro o cinco puertas, una cerrada, la abrió y
entró cerrándola de nuevo a sus espaldas a la vez que le indicaba que por favor fuera con la niña
a la cocina.
La cocina era espaciosa y luminosa, todo muy
limpio. Había una pequeña mesa y dos sillas plegables. En una de ellas se sentó
Clara con los pies colgando y balanceándose. Muy poco después llegó su abuela.
- He encendido el calefactor en el comedor, no
me da para poner la calefacción en toda la casa, es muy caro. Le he dicho a mi hija que lo mejor sería
que vinieran todos a vivir aquí y de esa forma podríamos quizás ponerla todas las tardes,
pero no quieren, dicen que su casa está mejor comunicada para esos trabajos eventuales que les salen. No se crea, yo tengo
una buena pensión, saco novecientos euros todos los meses y con ello les ayudo lo suficiente
para que vayan pagando el piso. La lástima es la niña, que no puede ir a la
escuela infantil y se queda conmigo hasta que viene alguno de sus padres a
recogerla. Pero bueno, en la cocina y en el comedor se está bien, no hace
demasiado frío.
- Bueno, a todo esto, me llamo Rafaela, mucho
gusto, y mi nieta, como ya sabrá, Clara.
- Alfonso -dijo-, el placer es absolutamente mío.
Rafaela hizo unos huevos fritos con puntillas
y patatas de sartén para chuparse los dedos.
Alfonso peló y troceó la piña llena de dulzor
y aroma.
Todos disfrutaron juntos y fue el día más
feliz de esas Navidades para él. Estaba sólo. No tenía a nadie. Fue el regalo
de Navidad de dos ángeles. Uno de setenta y ocho años que no tenía para poner
la calefacción en su casa en estos días duros de ruina y desesperanza y otro de
cuatro, cuya inocencia e ignorancia aportaba toda esa esperanza necesaria para
que los seres humanos adultos nos aferremos a la vida aun en las circunstancias
más difíciles.
jueves, 12 de diciembre de 2013
Fotografía móvil.
Hoy cuento algo que a alguno os puede parecer
tan evidente que penséis que soy un exagerado (... que tonterías dice este!!).
Pero no, en primer lugar pienso que no es evidente para quien no lo ha sufrido
y en segundo lugar hay personas que no se preocupan por estas cosas hasta que
les suceden.
![]() |
| Nokia C7 |
Tengo dos teléfonos móviles no demasiado
buenos y tengo varios amigos/as que tienen un iPhone.
Si os compráis un iPhone 4 o 5, no hay
problema, las fotos son maravillosas las veáis donde las veáis, ya sea en el
mismo teléfono, en una tablet, en un PC y quizás hasta si las veis en un
televisor.
Uno de mis móviles hace fotos que en la
pantalla del propio dispositivo no se ven muy bien, pero que sin embargo cuando
las paso al PC y las veo en la pantalla (después de retocar un poquito el contraste)
se ven con una calidad bastante aceptable. Es un antiguo NOKIA C7.
Pero luego tengo otro. Con éste el fin de
semana pasado saqué un montón de fotografías cuyo resultado ha sido
decepcionante. ¿Cual ha sido el problema? Pues que cuando las veía en la
pantalla del móvil se veían muy bien de nitidez/definición, color, contraste,
etc... Se veían tan bien que me puse como loco a sacar fotografías. Pero,
cuando volví a Madrid... y las pasé al PC... absolutamente decepcionante en
cuanto a todo: color (una gran saturación), contraste (excesivo y muy difícil
de mejorar con programas de retoque) y una gran cantidad de "grano"
que hacen que la nitidez/definición sea muy deficiente. Se trata de un
Blackberry Curve 9380.
![]() |
| Blackberry Curve 9380 |
Y es que, claro, en una pantalla pequeña de 4
pulgadas es muy difícil ver los defectos de las fotografías, menos aun si la
pantalla es bastante buena.
Lo dicho, elegid bien y no os fiéis sólo de
que las fotos se vean bien en la pantalla del móvil.
NOTA importante:
Tened muy en cuenta que para que una cámara fotográfica
sea buena no solo os tenéis que fijar en la definición en megapíxeles de las
fotos que saca. Una cámara que saca fotos de 4 megapíxeles puede sacar fotos
muy buenas y una de 12 megapíxeles puede hacerlas muy decepcionantes.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Mis amigos.
Aunque mi vida ha cambiado, y mucho, estoy seguro que todavía estaríamos juntos, mantendríamos nuestra amistad, como la mantengo con vuestras familias.
Como os dije el año pasado, espero que aun sigáis siendo amigos, allí donde estéis. Que notamos que estáis haciendo todo lo que podeis por nosotros en estos tiempos difíciles. Seguid haciendolo por favor.
Os sigo echando de menos, de verdad.
Aun me queda un tizón encendido. Por vosotros.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Futuro.
De repente una mañana nos despertaremos, nos
levantaremos de la cama y nos daremos cuenta de que ya no sentimos esa
incertidumbre tan habitual durante tantos años, que se ha ido retirando imperceptiblemente, tan despacio
que casi no nos hemos dado cuenta.
Que vemos lo por venir con menos inseguridad.
Que nuestros hijos, nuestros padres, nuestras parejas, nuestros amigos,
nosotros mismos, todos, tenemos trabajo, tenemos un futuro que no es la miseria
absoluta. Eso sí, un trabajo precario, pero un sueldo casi todos los meses.
En realidad nos habremos acostumbrado a una situación que se estabilizó.
En ese mismo momento también nos daremos
cuenta de que muchas cosas han cambiado a peor. Bueno, solo algunos, porque
todos aquellos que tengan menos de cuarenta años no conocerán otra cosa.
Los que tengamos más de cuarenta sentiremos
una profunda pena. Porque hemos conocido un mundo en evolución y lo que
estaremos viendo es una profunda involución. Solo nosotros lo veremos y solo
por ello sentiremos que hemos perdido la batalla de una forma aplastante. Sí,
hemos sido aplastados.
El mundo estará dividido entre los más jóvenes,
que de la nada habrán llegado a un mínimo inaceptable pero que les permite
sobrevivir, y los de más edad, que de un mundo
social y laboralmente digno habremos pasado a esos mismos mínimos
inaceptables (pero que no hemos tenido más remedio que aceptar).
Solo nos quedará una gran esperanza a todos.
Y es que, aprovechando que los vencedores
estarán confiados y relajados con su victoria aplastante, consigamos que esa
situación decepcionante de partida sea capaz de evolucionar hacia una sociedad
más justa y de más igualdad, más respetuosa con la naturaleza y el medio
ambiente, más solidaria y cooperativa. Con un mayor nivel de sostenibilidad.
Pero eso llevará tiempo. Será una evolución,
no una revolución.
Hasta que otra vez, en un futuro lejano, los
de siempre tengan necesidad de poner de nuevo su bota sobre nuestro cuello.
Pero mientras tanto vivamos, vivir es
respirar. Vivamos lo mejor que podamos. Intentemos utilizar la alegría como
antídoto.
Hay cosas que no nos podrán quitar nunca: la
sonrisa de alguien que nos tiende la mano, un amanecer, la luz del sol en el
cielo, una frase de cariño, un atardecer, el aroma después de una tormenta, el
gesto de la cara de un niño dormido, una reunión de amigos, el abrazo de un ser
querido, ... y muchas cosas más que son gratis y que solo es necesario que nos
demos cuenta que existen, que nos pueden suceder, que sólo hay que buscarlas y
serán nuestras si somos generosos, honestos y conscientes.
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