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miércoles, 2 de marzo de 2016

Liderazgo



El liderazgo lo adquiere uno, con su actitud, con su ejemplo, con determinación, con respeto, con firmeza, con honestidad, con comedimiento cuando es necesario...

Nunca se puede transmitir, te pueden delegar poder, autoridad, siempre limitada, pero nunca liderazgo.

De eso, liderazgo, tenemos un gran déficit en este país. Es una postura personal que no tiene por qué darte dinero ni gloria. Y en el mundo en el que vivimos eso es un problema. 

Pero el verdadero líder tiene que estar más allá de eso, tiene que tener una firme creencia en sus ideas y defenderlas con determinación, aunque eso le cueste su estatus o su cuota de poder. Es una lucha a largo plazo en la que debe saber que puede perder, pero no desanimarse por ello, porque intuye que el premio puede ser enorme.

Un caso flagrante, de ahora mismo: el sr. Urdangarin.

Un verdadero líder no puede decir que no sabe lo que pasaba en la empresa, o en la fundación, que dirige, que lidera.

Un líder de verdad es capaz tanto de hundirse en el barro del día a día como de recibir un premio internacional como de llevar gestiones en las más altas instancias.

Lo bonito siempre es fácil, pero lo feo da fuerza y una alegría sin límites cuando se consigue resolver. Un reto.


   

jueves, 7 de enero de 2016

La irrealidad de hoy 7 de enero.



Hay veces que la angustia te oprime el pecho, en vez del amor, que la desesperanza te angustia aunque realmente no exista. Hay veces que se ve todo más negro de lo que es, que te sientes deprimido como si mañana no fuera a llegar, como si no volviera a haber más rayos de sol, unos momentos en que todos los pensamientos se vuelven hacia el lado oscuro.

Y es irreal.

Y hay que superarlo porque la realidad no es esa. La realidad es que estas vivo, respiras y solo eso sería motivo para estar contento, para la alegría. Pero si ademas los tuyos están bien y tienes trabajo y salud dignos, no hay motivos, no los hay, para el desánimo y la angustia.

Pero existen dentro de ti aunque no sepas porqué.

En esos momentos hay que ser consciente de que la vida es lucha y ésta es una de ellas, la lucha contra los fantasmas, contra los espejismos.

Ya habrá motivos para deprimirse, entonces será cuando habrá que luchar duro, cuando estén justificados la depresión y el desanimo.

Ahora no, mañana amanecerá y todo habrá pasado con la llegada de los rayos del sol, aunque sea atenuados por alguna nube.

Estás vivo y sólo por ello tienes, en todo momento, el deber de luchar e intentar ser feliz.