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domingo, 23 de julio de 2017

Verano en Clinica La Moncloa


Hace un buen dia de verano, estamos en Julio pero el sol no abrasa nuestra piel, ni ciega nuestros ojos, ni aplasta nuestra actividad vital hacia una oscura cueva. Porque todo eso ya sucedió en Junio. Está siendo un año extraño, aunque, ahora que me fijo, todos lo son, todos son distintos y en algun momento sucede algo climatológicamente exagerado. Además, los medios de comunicación lo exageran más,  tienen que rellenar papel o minutos y lo hacen de la forma más sencilla para ellos, la más vaga, sin sentarse un tiempo a pensar, a meditar o a investigar, haciendo el menor esfuerzo físico y mental posible. Si hace calor (mucho calor) en Junio, pues  se dedican a gastar muchos minutos en ello. Entrevistas, reportajes actuales e históricos, debates con participación de pseudo-expertos, exposición de toda clase de criterios que apuntan a la teoría del Calentamiento Global, etc... Con la cantidad de cosas que hay sobre las que informar, que denunciar... En fin...

Pero mi climatología particular, la íntima, anda en estado de vigilia, de guerra, de resistencia. Luchando contra las ondulaciones bajas de la sinusoidal de la vida, en estado de «aguantar», sin saber lo que va a pasar mañana pero sabiendo que existe una probabilidad alta de que no sea bueno, de que sea irreversiblemente malo, o no.

El único consuelo es la tranquilidad de ánimo y de conciencia. De que estás intentándolo, haciendo lo que puedes y, por supuesto, lo que debes. Esforzándote física, mental y emotivamente.

Ya no sé si deseo que llegue mañana o no, aunque da igual, porque llegará.  Pero expresa mi estado de ánimo.  Por otro lado creo que en el fondo, aunque intente animarme, no tengo esperanza en que suceda algo positivo,  aunque lo deseo fervientemente. En fin, todo esto es muy complicado y por tanto confuso. Esa confusión es lo que me impide estar tranquilo.

martes, 11 de octubre de 2011

Los Mercados y yo.


Vaya, pues ahora resulta que los mercados soy yo, bueno, no yo solo, sino todos los ciudadanos en general. Es que resulta que compramos abusivamente deuda griega para enriquecernos.

Pero, ahora que pienso, cuando me llama el del banco nunca me dice que invierta en deuda griega, tampoco me dice que invierta en deuda andaluza... ni en ninguna deuda.

Siempre me dice "tengo un producto muy interesante... " y se suele llamar "Fondo xyz" ó "Fondo Garantizado ghj".

En fin... pero... ¿y si dentro de esos fondos hubiera deuda griega? ó andaluza, o española, o portuguesa...

Y esos fondos están gestionados por mi banco, porque son un producto que vende mi banco...

No puede ser, porque en el mejor de los casos sólo me ofrecen un 1,4% de interés si mantengo mi dinero un par de años, eso si, me garantizan un beneficio del 1,4% pase lo que pase. Pero el dinero que les doy no me lo devuelven hasta dos años después. Bueno, tampoco es exacto, puedo retirarlo antes pero entonces me descuentan los intereses que me han ido dando hasta ese momento.

Pero... ¿y si la deuda griega se va al carajo? ¿como me van a pagar ya no solo el 1,4% de interés?, sino... ¿como me van a devolver mi dinero?

Bueno, pagaré más impuestos para que mi gobierno les ayude y los bancos puedan asegurar que me devolverán el dinero que les di.

No se si esto es un buen negocio, pero la verdad es que no me preocupa porque yo nunca he invertido en esos fondos que me ofrecían en el banco. Ufff, menos mal!!!!

Esto de los mercados... y los bancos... y yo..., no hay quien lo entienda.

Oye, y las grandes fortunas... ¿invertirán en algo?

Voy a ver si viene algún periodista ó algún político y me lo explica.