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martes, 11 de octubre de 2011

Los Mercados y yo.


Vaya, pues ahora resulta que los mercados soy yo, bueno, no yo solo, sino todos los ciudadanos en general. Es que resulta que compramos abusivamente deuda griega para enriquecernos.

Pero, ahora que pienso, cuando me llama el del banco nunca me dice que invierta en deuda griega, tampoco me dice que invierta en deuda andaluza... ni en ninguna deuda.

Siempre me dice "tengo un producto muy interesante... " y se suele llamar "Fondo xyz" ó "Fondo Garantizado ghj".

En fin... pero... ¿y si dentro de esos fondos hubiera deuda griega? ó andaluza, o española, o portuguesa...

Y esos fondos están gestionados por mi banco, porque son un producto que vende mi banco...

No puede ser, porque en el mejor de los casos sólo me ofrecen un 1,4% de interés si mantengo mi dinero un par de años, eso si, me garantizan un beneficio del 1,4% pase lo que pase. Pero el dinero que les doy no me lo devuelven hasta dos años después. Bueno, tampoco es exacto, puedo retirarlo antes pero entonces me descuentan los intereses que me han ido dando hasta ese momento.

Pero... ¿y si la deuda griega se va al carajo? ¿como me van a pagar ya no solo el 1,4% de interés?, sino... ¿como me van a devolver mi dinero?

Bueno, pagaré más impuestos para que mi gobierno les ayude y los bancos puedan asegurar que me devolverán el dinero que les di.

No se si esto es un buen negocio, pero la verdad es que no me preocupa porque yo nunca he invertido en esos fondos que me ofrecían en el banco. Ufff, menos mal!!!!

Esto de los mercados... y los bancos... y yo..., no hay quien lo entienda.

Oye, y las grandes fortunas... ¿invertirán en algo?

Voy a ver si viene algún periodista ó algún político y me lo explica.

 

jueves, 27 de enero de 2011

Línea 10 (+)

Esta explicación es la que primero se me pasó por la cabeza, de una forma clara pero etérea como sucede con todos los pensamientos que van circulando por nuestra cabeza espontáneamente, sin casi darnos cuenta, porque nuestro cerebro nunca puede estar en reposo. Lo único que he intentado hacer es traducir a palabras esos pensamientos.

Explicación:

Se trata de una mujer hundida en el desánimo y en el aburrimiento a causa de una relación y una convivencia que no le aporta nada, que no le satisface nada, que no le ilusiona nada. Atrapada en y por esa relación porque no encuentra salida. O quizás porque en su inmenso aburrimiento ni siquiera la busca, vive en la desidia de no querer pensar en nada que tenga que ver con ello. Solo inmersa en el sufrimiento que le proporciona el aburrimiento, que le amarga la existencia, pero a la vez acomodada en él.

El hombre, que es binario para los asuntos del cariño como somos casi todos, es su pareja. No entiende la situación, piensa que no va todo tan mal como en realidad va para ella. Posiblemente ni es consciente del daño que la está haciendo y no entiende su actitud, su amargura, su aburrimiento.

Puede ser una relación acabada y por supuesto sin cariño, mantenida sólo por una convivencia interesada por parte de él y por una falta de iniciativa por parte de ella.