sábado, 17 de marzo de 2018
Espacio y crimen
martes, 20 de febrero de 2018
El pistón de la trócola V2
- Mire, queremos un biplaza descapotable, todos nuestros hijos se han ido ya de casa y nos hemos quedado solos, así que hemos decidido darnos ese capricho. El precio no importa pero tiene que tener pistón de la trócola electrónico. Tapicería de cuero, techo abatible rígido... todas esas cosas nos importan menos.
- Muy bien señor, síganme a la exposición, voy a enseñarles el modelo FX24Z que además dispone de zutón retráctil.
De repente, al levantarse de la silla, el vendedor se llevó la mano al costado izquierdo y tras una convulsión cayó, quedando boca arriba sobre el blanco suelo.
- ¡Julita! ¡Qué vas a hacer! No soy celoso pero…
- No seas tonto, ¿no ves que le voy a hacer el boca a boca?
- ¡Pero si está muerto! Es un infarto!
- ¡Yo a éste le revivo y nos vende el coche! Mañana mismo. No recorro ni un concesionario más siendo el hazmerreir de todo el mundo.
jueves, 8 de febrero de 2018
El pistón de la trócola.
domingo, 24 de diciembre de 2017
Cuento de Navidad 2017

(Mamá, te quiero. Sigue cuidándonos desde donde estás.)
Estaban frente a mí, el mayor de los tres me miró, con unos ojos enormes y una mirada inexpresiva, bueno, tirando a triste. Me dijo algo mientras los otros dos niños miraban al suelo. Evidentemente no entendí nada. Su expresión no era de pedir, tampoco de miedo ni desconfianza. Me dejó pensativo, no sabía la importancia de sus palabras, aunque por sus gestos intuí que quería explicarme, contarme algo. Quizás algo así como que eran hermanos. No sé, la jerga era incomprensible y en aquel mercado lleno de ruidos, colores y olores era muy difícil poder concentrarse en algo.
jueves, 30 de noviembre de 2017
Cotidianidad
miércoles, 29 de noviembre de 2017
El Niño
miércoles, 15 de noviembre de 2017
PALABRARAS (atrabiliario, trémulo, blandir)
atrabiliario, ria
Del latín científico atrabiliarius 'de la atrabilis'.1. adjetivo. De genio destemplado y violento. Usado también como sustantivo.
2. adjetivo. Medicina. Perteneciente o relativo a la atrabilis.
trémulo, la
Del latin tremŭlus.1. adjetivo. Que tiembla.
2. adjetivo. Dicho de una cosa: Que tiene un movimiento o agitación semejante al temblor; como la luz de una vela.
blandir (1)
Del francés brandir, este derivado del francés antiguo brant 'espada', y este del alto alemán antiguo brant 'hoja de la espada'.1. transitivo. Mover con la mano algo, especialmente un arma, con movimiento trémulo o vibratorio.
2. intransitivo poco usado. Moverse con agitación trémula o de un lado a otro. Usado también como pronominal.
blandir (2)
Del latin blandīri.1. transitivo en desuso. Adular, halagar, lisonjear.
lunes, 13 de noviembre de 2017
El cactus soñador
viernes, 6 de octubre de 2017
Mi madre ha fallecido.
Buenos días,
La persona más importante de mi vida, a la que he querido más, a la que necesitaba tanto, tanto que nunca realmente supe cuanto, falleció anteayer día 4 de Octubre de 2017 y me dejó una sensación de vacío que nunca antes había conocido.
Ayer cinco de octubre la incineramos y pasé el peor día de mi vida, nunca había llorado tanto.
Es un sentimiento de falta grande y profundo. Me destroza el no poder volver a verla, ni oír su voz, ni escucharla, ni darle un beso, ni de poder terminar de leerle la novela de Agata Christie. La imposibilidad de volver a sacarla a pasear en su sillita de ruedas, ni hacerle el sábado la paella que tanto le gustaba. Es un dolor intenso, profundo e irremediable que sólo me calma el llanto. No se si a todo el mundo le habrá pasado lo mismo en estas circunstancias.
Viví 24 años con ella en la casa de Argumosa, la casa familiar. ¡Tengo tantos recuerdos! Uno, al azar, el sonido de su pulsera de monedas colgantes de oro al abrir la puerta de la escalera, al girar las llaves. Sabía que era ella, ni mi padre, ni mi tita, ni nadie, ella. Era un ruido que me llenaba de alegría.
Luego, después de irme de casa, cuando me casé, lo normal, salvo al principio que no teníamos teléfono, es que la llamara prácticamente todas las noches. Podía ser que descolgara la tita, mi padre no solía hacerlo, y si era así, hablaba un rato con ella, pero al final siempre pedía que se pusiera mi madre. Era el alma de la casa. Era a quien acudir siempre para saber si pasaba algo y qué era. Era a quien contarle cualquier suceso especial. Era la que siempre, también, te contaba lo que fuera cuando había ocasión de hacerlo, la que me tenía informada sobre la familia. También de quien surgían las ideas, los proyectos, la vida. Por supuesto la que siempre, siempre, me apoyo, tanto cuando las cosas estaban claras como cuando no lo estaban tanto
Como ya escribí en la entrada dedicada a ella en este blog, cuando ya era mayor,sufrió la terrible enfermedad de mi padre. Ella fue su cuidadora.
Y cuando él falleció, cuidó a su hermana, la tita, un año, el solo año que sobrevivió a mi padre. Su querida hermana con la que compartió toda su vida. Cómo se querían.
Cuando falleció mi tía quedó hundida en el desanimo y la tristeza, solo ahora puedo entenderla. Y desde entonces, aunque no he convivido con ella en la misma casa, tan solo los dos primeros meses, he sido su cuidador. He intentado cuidar de ella de la mejor forma posible y he tenido un contacto como nunca lo tuve, un contacto de adulto. La quería y me quería. Siempre la tenía allí, por muy pequeñita y viejecita que estaba. Ahora pienso que era ella la que cuidaba de mi. Una madre siempre cuida a sus hijos, aunque esté imposibilitada, aunque no pueda hablar, aunque no pueda ver. Siempre está. Una madre siempre está, hasta que no la tienes.
Alguna vez, sobre todo al principio y al final, cuando cundía en ella el desanimo profundo, decía que se quería morir, que qué hacia ella ya en este mundo. Y yo la decía, para animarla, que no se muriera, que lo hiciera por mi, que la necesitaba. Ahora me doy cuenta de que realmente era así, aunque yo no fuera tan consciente de ello como ahora, lo único que la ataba a este mundo era yo, estar conmigo, que no me faltara, qué tremendo peso ponía en sus hombros sin quererlo. Con lo mal que lo ha pasado tantas veces, sus limitaciones físicas por la edad. Su resistencia partía de mi petición de que no me dejara solo.
Hoy es 18 de Octubre y la echo mucho de menos.
Te quiero mamá.
Otra vez escribo, es 7 de Noviembre, la sensación es igual de fuerte, pero menos constante.
Ayer tarde me acordé mucho de ella, la hablé desde la terraza de casa, como si estuviera hablando con ella por teléfono, aunque nada ni nadie me contestaba.
La echo de menos cada vez que hago una cosa nueva y siento que me falta el poder llamarla, el oir su voz.
Ahora, cuando quiero tranquilizarme me acuerdo de esa foto en la que están los tres, en el paseo que hay debajo de las cuatro torres, en el Paseo de la Castellana. No se porqué, es el recuerdo de una tarde feliz, los tres juntos (los cuatro contándome a mi) cuando mi padre aun estaba razonablemente bien, la sonrisa de mi tía... Es porque ahora están los tres juntos, no se como ni donde, pero tienen que estar juntos y eso me ayuda y me pone contento dentro de la sensación de soledad y falta que me atormenta.
Te quiero y te echo mucho de menos mamá, a los tres.
El final en mi recuerdo
Esta entrada está creada para que exista, pero aún en construcción. Quizá siempre lo esté.
viernes, 11 de agosto de 2017
¿Crisis? ¿Qué crisis?
Noticia de hoy 11 de Agosto de 2017, en Antena 3 TV.
¿Será verdad?
No es que sea así de naïf, es que me lo hago, es pura ironía.
jueves, 10 de agosto de 2017
Mamá a 9 de Agosto de 2017
domingo, 23 de julio de 2017
Verano en Clinica La Moncloa
Hace un buen dia de verano, estamos en Julio pero el sol no abrasa nuestra piel, ni ciega nuestros ojos, ni aplasta nuestra actividad vital hacia una oscura cueva. Porque todo eso ya sucedió en Junio. Está siendo un año extraño, aunque, ahora que me fijo, todos lo son, todos son distintos y en algun momento sucede algo climatológicamente exagerado. Además, los medios de comunicación lo exageran más, tienen que rellenar papel o minutos y lo hacen de la forma más sencilla para ellos, la más vaga, sin sentarse un tiempo a pensar, a meditar o a investigar, haciendo el menor esfuerzo físico y mental posible. Si hace calor (mucho calor) en Junio, pues se dedican a gastar muchos minutos en ello. Entrevistas, reportajes actuales e históricos, debates con participación de pseudo-expertos, exposición de toda clase de criterios que apuntan a la teoría del Calentamiento Global, etc... Con la cantidad de cosas que hay sobre las que informar, que denunciar... En fin...
Pero mi climatología particular, la íntima, anda en estado de vigilia, de guerra, de resistencia. Luchando contra las ondulaciones bajas de la sinusoidal de la vida, en estado de «aguantar», sin saber lo que va a pasar mañana pero sabiendo que existe una probabilidad alta de que no sea bueno, de que sea irreversiblemente malo, o no.
El único consuelo es la tranquilidad de ánimo y de conciencia. De que estás intentándolo, haciendo lo que puedes y, por supuesto, lo que debes. Esforzándote física, mental y emotivamente.
Ya no sé si deseo que llegue mañana o no, aunque da igual, porque llegará. Pero expresa mi estado de ánimo. Por otro lado creo que en el fondo, aunque intente animarme, no tengo esperanza en que suceda algo positivo, aunque lo deseo fervientemente. En fin, todo esto es muy complicado y por tanto confuso. Esa confusión es lo que me impide estar tranquilo.



